¿Qué se puede esperar de algo protagonizado por Tom Cruise y Cameron Diaz, dirigido por el oficioso pero impersonal James Mangold, y que recibe el insulso título en nuestro idioma de Encuentro explosivo? Pues las apuestas no pagan mucho por adivinarlo ya que es bastante obvio: un aparatoso despliegue de acción que no cesa pero que tampoco nos involucra; disparates que en medio del lujo y las correrías nos quieren vender la película como una válida exploración paródica al thriller; y una necesaria jugada taquillera por parte de Cruise que se veía venir tras el paso sin pena ni gloria que tuvo su afán oscarístico de Valkyrie.
Estando así las cosas, el caballero en cuestión es un tal Roy Miller, un personaje sacado del molde del Ethan Hunt de las películas de Misión imposible, que entre aventura serias, se toma una especie de vacaciones entre más balas y chicas hermosas, en la que se permite...


